¿Cambio del sistema o adaptación al sistema?
En materia de planeamiento urbanístico hay dos vocablos que reflejan lo que es una demanda constante: “agilización” y “flexibilización”. Es muy posible que todos estemos de acuerdo en abstracto, pero cuando luego bajamos a la arena, la cosa ya no está tan clara según quién seas y a dónde mires. Pero en la era de los titulares epidérmicos parece que vale casi todo para denostar el planeamiento urbanístico. En ese escenario de agilización y flexibilización, en el que parece que las Agendas Urbanas son el nuevo mantra, ¿dónde quedan el cumplimiento de los nuevos objetivos de la sostenibilidad integrada, la seguridad jurídica (de unos y otros), la estabilidad del derecho, la no arbitrariedad de los poderes públicos, los diversos intereses generales que concurren sobre el territorio, el municipio y el suelo? ¿Acaso no son las Agendas Urbanas un intento de sustituir a los planes urbanísticos bajo la idea ilusoria de que la participación ciudadana y la iniciativa de una única administraci...